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El
lado de los tomates
Año
1906, los especialistas, rojos como tomates debido a la alteración
de su sistema nervioso central en erupción, discuten el nombre que
darán para ese satélite nuevo ante los ojos terrestres, lo llamaran
Tomyris. A la misma hora y del otro lado del mundo, nacía, no sin cierta
dificultad, un niño en el único hospital de Tomatlán,
al cual sus padres llamarán Tomik. Tomasa Tomayapo da alaridos y Tomás
Tomatera la toma de la mano mientras espera impaciente ver la cara de algo
que no se imagina. Cuando el bebé nace todos en la ciudad aplauden,
¡qué cara tan exagerada!
Afuera,
sobre la inmensa extensión de los campos de Tomillo, canta el Tomeguín
sobre un cruel espantapájaros. Debajo de la parroquia que debido a
esa misteriosa historia ha perdido todas sus campanas, se encuentra el obeso
Don Tomé, tomatero consagrado, aunque un poco tomajón cuando
se trata de tomines, preparando los últimos detalles para la gran tombola
que se realiza allí cada año. La gente ya ha ocupado sus lugares.
Una señora
bonita: -Hermoso día para estar en el campo, aunque el viento se siente
algo …¿cómo decirlo?
Una joven
vestida como colombina: -Electrificado
Un hombre
mediano lleno de tierra pasa gritando:- Don Tomé ha dado la señal!
¡Todos con su plato en la mano, armen dos filas frente a la olla roja!-(Y
mordisquea el tomate que lleva en su mano, como desesperado!).
Uno primero,
luego el otro, todo aquel que probó la comida de Don Tomé se
fue desmayando, tal vez el Tomaticán picante fue demasiado, o alguna
persona malvada se las ingenió para mezclar tomaína entre los
ingredientes…no se sabe, Don Tomé llora, pero ya casi no podemos
ver lo que ocurre por que el jugo de tomate de tantos tomatazos inunda toda
la escena. Así es Tomatlán.
Tomik no
para de gritar, el sonido de su nueva voz es realmente estridente, la bruja
trata de calmarlo con una canción, una Tomoya, pero de nada sirve,
el bebé es muy blanco.
Curandera:-
A este niño le faltan globulines, por eso llora.
Los padres,
al unísono: -Y que podemos hacer por él señora? (Desespera
el matrimonio Tomatera)
Curandera:-
Hay que cortar…, ahora.
Tomasina
Tomayapo: - No! Lo suyo es Tomomanía bruja mala!
Tomás Tomatera, apartando a su esposa hacia un lado: -Haga lo que sea
necesario, usted es la curandera. Además, si no fuera por usted, Tomik
no existiría…, y jamás vi practicar con tal precisión
una tomotocia como usted lo ha hecho hoy! (besa a la bruja en el pecho).
La madre
está sentada en un rincón, llorando desconsolada, Y EN UN ACTO
INESPERADO Y ESPERPENTICO SE LEVANTA Y GOLPEA RUDAMENTE A SU ESPOSO MIENTRAS
BLASFEMA Y REPITE:
-Tomafagio!,
eso es!!, cerdo!, es culpa de tu sangre!! (El padre de Tomás practicaba
esta horrible costumbre)
Curandera:-
Basta de pavadas, por el amor de Dios todopoderoso! Que este niño sufre
TOMAINEMIA!!!!
El matrimonio
Tomatera se ha quedado congelado. Una voz omnipresente, como la de Dios, toma
la palabra:
-La que
está bajando por esa pared, esa gran araña…, ¿es
una araña Tomiso?
No se preocupen amigos míos, Tomik crecerá sano y fuerte, será
un monje Tomista, algo tomón frente a las solemnidades, y un día
correrá eufórico hacia esos campos de tomatales que lo envolverán
con sus olas del suelo que se abren paso en la inmensidad, como el océano.
F I N
C.Burguess. (texto experimental, ninguno de los tèrminos con
los que juego son inventados) |