| .bios. PRETTY FUCK LUCK No son un supergrupo, aunque no nos extraña verles tocar con capa y antifaz. Tampoco son un proyecto paralelo, porque Murky (Patrullero Mancuso, Electric Garden, Grimorio, mandamás de Ale-hop), Honeydew "Rey Fernández" (Electric Garden, Miso) y Eva (Solex) no piensan nunca en términos geométricos (al menos, encima de un escenario). Los cascotes de la historia del Rock que utilizaron The Cramps y Pussy Galore para construir sus míticas y aterradoras carreras son ahora vomitadas de la forma más furiosa y simple. Pretty Fuck Luck son los autores de una música endiablada y excitante, agitadores de una energía que te obliga a retorcerte, vaciarte, sudar...(Spiral, por Jesús y Víctor Malsonando)
Sí, Pretty Thief Lout es una canción de The Fall. ¿Poco que ver?, cuanto menos, una agradable coincidencia... A estas alturas es sencillo descubrir que el nombre de Pretty Fuck Luck fue un juego de palabras con el tema de Pussy Galore "Pretty Fuck Look". Más difícil es establecer la asociación que hacía Murky con "Pequeña calamidad" (el tema de Soul Bisontes) y lo más evidente, desde un comienzo, nosotros mismos, sin ayuda de nadie, nos cubrimos de tierra. Reciente y casualmente hemos encontrado el nombre Pretty Fuck Luck en la web de Funny Band Names. El detonante que dispara la proyección de Pretty Fuck Luck como la propuesta más reconfortante y candorosamente aguerrida que ronda por estos valles de tedio, no es otro que la lucidez que los de Villaviciosa de Odón empuñan; la absoluta falta de aspiraciones que, si en ellos son perfectamente realizables, para otros deberían ser (son) quimeras; y un potencial arrollador que deslumbra con la sola sencillez de su práctica. Pretty Fuck Luck consiguen excitar, ya que su apropiación personalizada -los genes, ya se sabe- de entidades tan apasionantes como Jon Spencer, Pussy Galore, The Cramps, Gun Club, Kim Salmon o Einstürzende Neubauten (con los que comparten por ramas más primarias la anarquía de sus actuaciones) no huele a remedio, ni siquiera a homenaje (que haberlo haylo), sino a reafirmación de principios (musicales) básicos, orgullo al reconocerlos y a electricidad sin sordina. (Factory, 96. Texto: Roberto Kool`zine)
. |